martes, octubre 26, 2004

Deshojando la margarita Erasmus

Llevo ya un tiempo dándole vueltas a la posibilidad de pedir una beca Erasmus. El único incoveniente que le encuentro es que podría suponer un alargamiento de la carrera telequil. Sin beca calculo que me quedan entre dos y tres años (más cerca de los tres que de los dos), y quizás la beca suponga que no aproveche al máximo el curso académico. De momento estoy siguiendo todos los pasos para solicitar la beca (aprender idiomas, informarme, ...) y cuando haya que solicitarlas lo haré, que de decir que no siempre estoy a tiempo.

Hay otros pseudo-incovenientes, pero que en fondo no lo son tanto:
- Separarme de familia y amigos: casi que me vendría de cine. Después de más de 20 años en la misma ciudad y con la mismas caras todos los días me apetece cambiar de aires.
- Idioma desconocido: se supone que cuando una va de Erasmus sabe el idioma del destino; lo cierto es que sabe decir lo más básico. Pero me gustan los retos y no le tengo miedo a lo desconocido.
- Convivencia con desconocidos: esto es una lotería porque hasta que no llegas no sabes con quién vas a convivir, y es algo que no puedes elegir, pero por mi forma de ser no creo que tenga ningún problema en este aspecto.

Ahora mismo tengo amigos de Erasmus y me cuentan maravillas, a pesar de que apenas saben el idioma de donde están. También he leído por internet las historias de ex-erasmus y todos coinciden en que si pudieran se irían de nuevo.

Para el que quiera ver el diario de un Erasmus y de paso reírse un rato que se baje El Diario de Nantes. O que visite Diario de un Erasmus en Aachen.

Saludos.